lunes, enero 21, 2008

“Liberales” neocons, no por favor

A propósito de lo ocurrido esta semana en el PP (la defenestración de Gallardón), escribía Soledad Gallego-Díaz un artículo, del que recojo un extracto, el viernes pasado en el diario EL PAÍS que nos advertía de las consecuencias que podría tener para nosotros un Partido Popular neocon.

Esto no es todo, señores
(...) Al margen de la pelea personal que han encarnado Aguirre y Ruiz-Gallardón, algunos quieren ver en esta crisis la demostración del éxito cada vez mayor de la extrema derecha dentro del PP. Es probable, sin embargo, que no tenga tanto que ver con una concepción clásica del conservadurismo extremo español como con un nuevo y poderosísimo coletazo de la corriente neocon del PP, mucho más influida por sus raíces norteamericanas y por el extraordinario giro ideológico dado en los últimos años de su mandato por José María Aznar que por sus raíces más tradicionales.
(...) La fuerza que está tomando esta corriente dentro del PP es quizás el fenómeno más importante de la derecha española. Es con esa corriente neocon, precisamente, con la que sueña con conectar la jerarquía de la Iglesia católica, en una fórmula a la estadounidense, que ha sido ajena hasta ahora al PP (no está representada por ejemplo en sus programas electorales), pero que algunos dirigentes populares están tomando ahora más en consideración.
(...) Es probablemente esta corriente, inspirada, controlada y alimentada por Aznar, y en la que se encuadran tanto Esperanza Aguirre como el nuevo fichaje Manuel Pizarro, la que está tomando posiciones cara tanto al éxito como a la eventual derrota de Mariano Rajoy, decidida a no dejar que sea el actual presidente quien controle ni su política ni su proceso de recambio.
(...) Teóricamente, toda esta operación es un asunto interno del PP, que no tiene porqué interesar al conjunto de los ciudadanos. En la práctica, eso no es todo. De hecho, esta operación es una operación muy interesante que debería reportar un verdadero beneficio para la ciudadanía: saber de qué estamos hablando en realidad. De lo que hablamos es de cosas que nos importan mucho. Por ejemplo, de cómo resolver el deterioro de la sanidad pública.
En Madrid, ya que los protagonistas del día son Aguirre y Gallardón, las principales asociaciones de médicos pediatras han denunciado lo que consideran una situación "crítica" en la atención primaria para los niños de entre 0 y 14 años. La población infantil, alimentada por la inmigración, ha aumentado hasta los 830.000 niños para una plantilla de 846 pediatras. (...) Lo recomendable, dicen los especialistas, es no superar un cupo de 900 niños por profesional. Es decir, en Madrid faltan casi 100 pediatras para respetar la proporción que aconsejan los organismos internacionales. Resolver ese problema exige decantarse por opciones políticas concretas y enfrentadas. No es lo mismo un enfoque neocon, basado en permitir el deterioro de esos servicios para luego extender a marchas forzadas la gestión privada de la sanidad pública, que el enfoque basado en la mejor atribución de recursos y en la ampliación de la actual red asistencial.

9 comentarios:

Maripuchi dijo...

Te aplaudo, Felipe, por traernos esta interesantísima (y aterradora) lectura.

rosamari dijo...

Así son las cosas. Ojala te leyeran muchos.

Blanca dijo...

Le leen, lo que pasa es que con los datos tan documentados y los trabajos impecables cabe poco comentario, salvo agradecerle esa lectura y el tiempo dedicado a hacernos ver las cosas como son, como siempre excelentemente contadas.

J. G Centeno dijo...

La política neocon no es, en absoluto novedosa, ni en EEUU ni aquí. Es exactamente la contraria de lo que en Europa se llamó el capitalismo renano que dió lugar al denominado estado de bienestar que intentaba una redistribución de las riquezas generadas por el sistema capitalista por la vía impositiva, es decir fortaleciendo los impuestos directos y haciendo pagar más, de forma progresiva, a los que más pagan. La política neocon busca lo contrario, la carga impositiva, que ha de ser mínima, se cargará fundamentalmente sobre el consumo, el IVA, impuesto indirecto que es igual para todos, las coberturas sociales, seran meramente asistenciales, prácticamente de caridad, y solo aquellos que lo puedan pagar tendran derecho a jubilación y enseñanza y sanidad de calidad. Es así de crudo, pero nunca lo manifestaran en toda su crudeza.

Félix Soria dijo...

¿Y qué es el ultraliberalismo neocon de EE UU?: extrema derecha.

Maripuchi dijo...

Personalmente creo que no conviene mezclar conservadores con neocon porque no tienen nada que ver unos con otros.
Algún neocon es tan tan tan tan liberal que se sale por la derecha para llegar a ¿libertario? ¿libertino? ¿libertizador?

Juan dijo...

No sé mucho del tema pero creo que liberal es aquel que deja su puesto en la privada (empresa) para pasar a perder dinero en la política para "ser el candidato de los trabajadores" y "poder mirar de frente a las víctimas de terrorismo". Eso sí, después de haber ganado por solo un mes 35.600 euros. Dejad que los pobres se acerquen a mí.

Felipe dijo...

Después de la experiencia neocon de Thatcher en el Reino Unido, después de la experiencia neocon de Bush en EEUU tendría narices que importaramos una fórmula política que tan desastrosos resultados ha dado.

Saludos.

Arturo dijo...

Gracias Felipe, suscribo el titular al 100% . Puede ilustrar tu argumento el libro de José Luis Sampedro y Carlos Taibo "Conversaciones sobre política, mercado y convivencia".