Revista Época, 17.09.08

Periodista Digital, 20.09.07:

“Periodismo“ “riguroso”, “contrastado” y, sobre todo, “creíble”.
NI OLVIDAMOS NI PERDONAMOS las mentiras de Aznar, Rajoy y su banda de cuatreros de la política.


Mariano intentando imitar sin ninguna gracia al gran humorista catalán Eugenio.

Fuente: IVIE (INSTITUTO VALENCIANO DE INVESTIGACIONES ECONÓMICAS), BANCAJA (documento en formato PDF).(...) El candidato popular culminó su discurso garantizando la capacidad de su partido para gobernar y un Gobierno "como Dios manda" y preocupado por los intereses de los ciudadanos.


Prefiero que gane Zetapé
Tengo del individuo que se refugia en la Moncloa la peor de las opiniones posibles: le tengo por un iluminado peligroso y resentido, un sujeto a mitad de camino entre la megalomanía y una especie de onírica paranoia que le mueven a actuar con un desprecio temerario de la realidad, el sentido común y las circunstancias del momento. Y sin embargo creo que lo mejor que le puede ocurrir a España es que vuelva a ganar las elecciones generales.
Lo que me lleva a esta terrible conclusión es una mezcla de evidencias históricas y sospechas presentes: por lo que respecta a las primeras, a nadie se le escapa que ningún "statu quo" político, social, económico, moral y cultural de cualquier civilización, imperio, país o nación que se encuentra en proceso de descomposición ha conseguido resurgir si no es a través de un proceso de hundimiento y colapso totales que ha dado paso posteriormente a "otra cosa".
(...)
Zapatero, el peor Presidente del Gobierno de la era democrática española
Señor, aprecio y valoro el enriquecedor análisis del The Financial Times pero creo que deben de realizarse algunas aclaraciones importantes al artículo de David Gardner "España deben exorcizar los demonios del pasado franquista" (24 de agosto).
El Sr. Gardner hace una equivocada y sencilla simplificación entre lo que él cree ser un presidente bueno y moderno y una oposición mala y reaccionaria. El hecho es que José Luis Rodríguez Zapatero ha demostrado ser el peor Presidente del Gobierno de la democracia española.
No sólo ha dividido al país en temas que ciertamente no estaban entre las prioridades principales de la sociedad española, sino que también ha insistido en reformar las estructuras básicas del país sin el acuerdo del principal partido de la oposición que representa aproximadamente al 40 por ciento de electorado español.
El Sr. Gardner presenta a Mariano Rajoy, líder de la oposición, dudando en estrechar la mano del Sr. Zapatero. El hecho es que el Sr. Zapatero no vaciló en estrechar la mano de los separatistas, los comunistas e incluso los terroristas en su estrategia particular, no para crear una España moderna, sino para volver de nuevo a 1934, momento en el que un supuesto estado democrático discriminó y persiguió a la mitad de España.
El Sr. Zapatero está lejos de ser un político de izquierdas moderado; su referencia y victimismo constante de la guerra civil, y el apoyo de partidos radicales minoritarios en la determinación por ley de qué mitad de España debe ser responsable del terrible conflicto que sucedió hace 70 años, es prueba clara de que él no es un hombre para curar heridas.
Desafío a cualquier persona para que encuentre a otro primer ministro o presidente en cualquier país de Europa que mantenga una coalición antidemocrática con partidos separatistas aislando al 40 por ciento de los votantes al mismo tiempo que debilita el gobierno central, promueve la desigualdad territorial y satisface a los que menos quieren a España.
En el Reino Unido, Francia, Italia o cualquier otro país nunca llamarían a tal primer ministro un negociador; más bien lo considerarían un traidor a la gente y a la nación que lo eligió para gobernar.
Hay imágenes que dicen más que las proverbiales mil palabras. Una de esas imágenes se ha reproducido en múltiples ocasiones durante este verano en España: la de José Luis Rodríguez Zapatero intentando dar la mano a Mariano Rajoy a la entrada de La Moncloa. Rajoy parece que no puede vencer su resistencia a saludar al presidente del Gobierno. (...). Sin embargo, ese titubeo ante el acto de ejecutar un acto de cortesía común (...) es una instantánea lamentablemente exacta de la caída en la incivilidad de la vida pública española, caracterizada por la autocomplacencia sectaria que imposibilita cualquier visión compartida de los intereses nacionales.
La cumbre entre Zapatero y Rajoy fue otro intento fracasado de alcanzar una postura común frente a ETA. (...) Es ésta una cuestión de Estado que el PP bajo Rajoy —y su predecesor, Aznar— ha manipulado frecuentemente para obtener ventajas partidistas. Pero tanto la retórica como la sustancia ostensible de esta polarización van más allá de la baja política de la ventaja sectaria, reviviendo la visceral expresión de "las dos Españas" de la Guerra Civil. Con esto no queremos decir, de ninguna manera, que haya en perspectiva algo semejante a un conflicto armado. Simplemente, afirmamos que los traumas de aquella conflagración fratricida todavía son amargamente visibles, irresueltos por la tan cacareada transición desde la dictadura franquista. (...)
Para empezar, este embrutecimiento de la política parece ser una simple cuestión de mala fe y de malos perdedores. En marzo de 2004, tras los atentados de Madrid en los que perdieron la vida 191 personas, los españoles acabaron sumariamente con un Gobierno del PP que esperaba la reelección y una transición sin fisuras de Aznar a Rajoy. Desde entonces, el PP ha lanzado acusaciones de que no se jugó limpio, en un intento, estridente aunque confuso, de impugnar la legitimidad del Gobierno (y presumiblemente, también del electorado). La cosa podría haber acabado ahí. (...) Pero como demuestra el reciente juicio de los terroristas supervivientes, no ha sido así. Los responsables del PP no sólo han seguido insistiendo en que los terroristas vascos tuvieron un papel; también han intentado introducir pruebas falsas para demostrarlo. (...) Asimismo, es extraordinariamente reveladora la hostilidad del PP a dos leyes polémicas, la de la Memoria Histórica y la de la Educación para la Ciudadanía. (...) Los españoles que han alimentado su ascenso democrático con valor y entusiasmo, imaginación y orgullo civil, merecen mejores cosas de sus líderes. Necesitan una derecha moderna, que contemple España como una empresa común, en vez de dedicarse a lanzar una acción de retaguardia contra la Ilustración.
El secretario ejecutivo de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia del PP, Ignacio Astarloa, ha subrayado que "hay que estar unidos con el Gobierno para hacer la política que lleva al final del terrorismo" y ha censurado que la situación en la que se encuentra ETA es de rearme y fortaleza por culpa de "un planteamiento de la lucha antiterrorista que consistía en buscar la dulcificación de los señores de la pistola, voluntarismo característico del señor presidente".
En declaraciones a la Cadena Cope, Ignacio Astarloa ha insistido hoy en que su partido es "claro" desde el fin de la tregua de ETA y apuesta por que "todo el mundo esté detrás del Gobierno" para acabar con ETA, "no para una política de entreguismo", y ha reclamado del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero "la palabra rectificación". "Hay que hacer lo que no se ha hecho en tres años", ha insistido.
"Cualesquiera que hayan sido los errores graves de estos años, ahora toca corregir. La palabra es rectificación"


Zapatero se va a Asturias de casa rural
No para... de descansar. Tras disfrutar de lo lindo de la manzanilla, los camarones y el sol que abunda en los alrededores del Parque de Doñana, el presidente Zapatero -siempre a cuenta del contribuyente- se va a Asturias de "casa rural".
(...) Más de una vez he subrayado aquí el virtuosismo con el que los servicios de propaganda propios de La Moncloa y/o el PSOE manejan y proyectan la imagen de Zapatero; pero este episodio de vino y camarón, mezcla de modestia en las costumbres, fidelidad en la pareja, contención en el vestuario y austeridad en el tapeo supera todo lo conocido. Dado que al presidente no le resulta posible desaparecer, nada mejor que presentarle al margen de lo que nos afecta e inquieta -desde la situación en Navarra al caos de los transportes barceloneses-, en un marco de sosiego y con el efecto añadido, supongo que no buscado, de que reconozcamos al líder socialista, ya que no su afinidad con Aristóteles, su condición verdaderamente peripatética.
En la entrevista que el pasado domingo (12 de agosto) hizo María Antonia Iglesias a Manuel Fraga, ante la pregunta de si con la edad ha perdido agilidad, responde: "¡Bueno! Este año he matado el ciervo mayor de toda mi vida. Fue en la berrea de Burgos y era un bicho que dio 20 puntas y 217 puntos, lo que es una medalla de oro". Uno intuye las razones por las que dan ganas de no seguir leyendo; pero no es el momento de analizarlas. Vencemos una cierta repugnancia y seguimos adelante. Encontramos otra, llamémosla, curiosa expresión: "El señor Zapatero, que actúa por resentimiento personal". Aparte de la ligereza, condena, insulto, de la gratuita "sentencia", uno piensa también en la serie de frases parecidas o incluso peores que, con la misma libertad, y en el peor de los casos falsedad, podríamos poner sobre la cabeza del señor Fraga, siguiendo su ejemplo, su mal ejemplo.
De la misma manera que el experimentado político pontifica que, sobre la memoria de este país, hay que "olvidar, olvidar", uno podría pontificar, tal vez con más razón: "Recordar, recordar". Y, con menos arbitrariedad de la que el fondo neuronal, visceral, de su tradicional ideología le impulsa a pensar que "la Educación para la Ciudadanía está obligando a la objeción a muchas familias", otras personas opinan que no tiene razón en lo que dice: una manera interesada y falaz de confundir, ya que hablábamos de animales, las churras con las merinas.
Por no entrar en otras pontificaciones discutibles, uno acaba preguntándose si el fardar de matar ciervos y de que esa hazaña merezca medalla de oro, si el demonizar al prójimo, con una frivolidad y gravedad que, por desgracia, contagia a otros individuos propensos a este tipo de eliminaciones, si, tal como concluye la entrevista, todo "eso forma parte de mi sentido cristiano de las cosas".
Los auditores oficiales de la Administración gallega han destapado graves irregularidades en la gestión de la Xunta gobernada por el Partido Popular. Analizando las cuentas del Gobierno durante los últimos dos años de mandato de Manuel Fraga, el Consello de Contas ha detectado despilfarros millonarios en proyectos como la organización del año jacobeo o la construcción de un faraónico complejo cultural en Santiago. El informe también revela tratos de favor a socios de altos cargos del gobierno del PP, a empresarios vinculados al partido y a grandes compañías como Unión Fenosa.¿Queda alguien decente en la dirección actual del PP?

Gana la manipulación
Jaime de Nepas - Majadahonda, Madrid
El PSOE cree que si los socialistas navarros pactasen con Nafarroa Bai perderían las próximas elecciones generales. EL PAÍS, en reciente editorial, también se inclina por esa "probable" pérdida. Lo mismo opinan infinidad de tertulianos, de vecinos, de amigos míos. Yo también soy de esa opinión. En la mayoría de los casos, no se explica el porqué, sólo "se piensa", "se cree".
Desvelemos pues, lo que todo el mundo sabe y se calla: que si el PSOE autorizara ese pacto con Nafarroa Bai, el conglomerado que forman PP, la Cope, El Mundo, Telemadrid, Canal 9, La Razón, la Conferencia Episcopal, la AVT, etcétera, desatarían una campaña bestial de ocho meses para convencer a la opinión pública de que el PSOE había regalado Navarra a ETA, que los terroristas se habían adueñado de España, que la UE expulsaría a España de su seno y cosas más bárbaras.
Por supuesto, poco importa el hecho indudable de que Nafarroa Bai nada tiene que ver con ETA; nada importa el hecho de que en esa coalición esté el PNV, con quien Aznar pactó del 94 al 96; no importa en absoluto que si fuera el PP quien pactara con Nafarroa Bai nadie acusaría al PP de ninguna traición; tampoco importa que los socialistas y los independentistas firmen que no acordarán ningún órgano navarro-vasco; y aún importa menos que en la propia Constitución está la posibilidad de que los navarros decidan formar una comunidad con los vascos. Todo eso no importa. Lo que importa es que todos creemos que la campaña de la derecha tendría éxito, aun sabiendo que sus argumentos son absolutamente falsos.
Si creemos eso es porque también creemos que en España no hay ahora unos medios de comunicación y unas organizaciones sociales capaces de hacerle ver a la opinión pública la verdad sobre este asunto de Navarra.
La crisis tuvo una duración de nueve días. El 11 de julio de 2002, gendarmes marroquíes ocuparon el islote Perejil. Rabat reclamaba con ese gesto su soberanía en la zona. Al día siguiente, las Fuerzas Armadas españolas pasaron a la situación de alerta. En aquellos días se movilizaron dos submarinos, aviones P3-Orión, helicópteros y nueve buques de la Armada, además de otras aeronaves para la obtención de información para Inteligencia.Finalmente, el Gobierno que presidía José María Aznar ordenó la recuperación del islote. El 17 de julio, los seis soldados marroquíes que sustituyeron a los gendarmes un día antes fueron apresados y trasladados a Ceuta. La operación la realizaron 23 hombres del Grupo de Operaciones Especiales III (GOE III), de Rabasa, Alicante. El desplazamiento a la zona se llevó a cabo con cuatro helicópteros ‘Cougar’ de las Famet escoltados por aeronaves UH-10.
Con el paso de los años se van conociendo más detalles de aquellos días. Según fuentes del Ministerio de Defensa consultadas por El Confidencial Digital, el Gobierno Aznar “estaba dispuesto a todo” en aquella operación, y así quedó reflejado en los planes militares de intervención que manejó el Ejecutivo.
Según estas mismas fuentes, la recuperación de Perejil “no era lo que más preocupaba” al Gobierno sino que Mohamed VI respondiera a la acción con una respuesta militar de envergadura. Por este motivo, entre los planes que barajó el Ministerio de Defensa que dirigía Federico Trillo, figuraba el despliegue de al menos de 400 soldados en el norte de África en caso de ataque contra intereses españoles.
Además del despliegue terrestre, Aznar estaba dispuesto a utilizar medios aéreos como cazabombarderos F-18 y los cazas ‘Mirage’ F-1 del Ejército del Aire, que estuvieron en alerta. La primera medida hubiera sido aprovechar estos aparatos para interceptar aviones enemigos en la zona del Estrecho. Y dado el caso, apoyar a los soldados españoles desplegados.
Juzguen ustedes mismos en manos de qué clase de sujetos estuvimos. Y todo por un miserable peñasco.