lunes, noviembre 13, 2006

El GAL. La película de PedrOjete. 1º Parte

Dado que el tema GAL da para un post demasiado largo, he decidido dividirlo en varias entradas. Todo lo que voy a contar en ellas es de dominio público y conocido por aquellos que han tenido interés en ello. Aun así, creo que es conveniente recordarlo y de paso unificar en este blog la información, dispersa, que tengo.

Resulta llamativo comprobar cómo mientras el GAL actuaba, el apoyo a las actividades terroristas de esta banda era total por parte de Pedro Jeta. Sin embargo, una vez cesada la actividad de este grupo terrorista en 1984 (por detención de sus integrantes), el apoyo que en su día les daba Pedro Jeta se convirtió en interés por ˝desenmascarar˝ a los que ˝estaban detrás˝. El mismo que loaba efusivamente el ˝terrorismo de estado˝ se convirtió, por arte de magia, en su mayor perseguidor y ˝luchador por el estado del derecho˝.

Lo que decía PedrOjote mientras actuaba el GAL:
(subrayo algunas frases especialmente significativas)

Pedro J. Ramirez
Diario 16. 20 de Marzo de 1981:
"Ante los que han hecho del crimen todo un fín en sí mismo, no cabe más que una contundente acción represiva que conlleve la eliminación de su presencia en la calle y su exterminio físico si es preciso. No es tiempo de andarse con remilgos, a menos que anhelemos el esteril martirio en nombre de la democracia... Mucho se ha hablado estos dias del hipotético divorcio entre el pueblo y el Ejército, pero a la hora del dolor las distancias se reducen por encanto. Por la Constitución y por España, la ciudadania y la milicia deben aunar sus esfuerzos hasta conseguir exterminar a las alimañas que pugnan por destruirnos".

Pedro J. Ramirez
Diario 16. 23 de Marzo de 1981.
"¿Hasta donde llegan los derechos humanos de la bestias?... A las bestias se les encierra tras los barrotes más gruesos que existan en la aldea. Para ello, primero se les caza mediante todo tipo de tretas. Y si en la aventura muere alguna, mala suerte (o buena suerte). La muerte de ETA es nuestra vida. No hay derechos humanos en juego a la hora de cazar el tigre. Al tigre se le busca, se le acecha, se le acosa, se le coge, y, si hace falta, se le mata. Podrán caer cincuenta etarras en combate y las manos de España quedarán límpias de sangre humana... A los policias que disparen contra ellos se les recibirá como valientes..."

Pedro J. Ramirez
Diario 16. 15 de Abril de 1981.
"ETA militar es una siniestra camada que España necesita exterminar. Todos los medios represivos al alcance del poder deben ser empleados en una batalla sin misericordia... La lucha contra ETA debe plantearse como una campaña de "desratización" aplicando una serie de técnicas tan viejas como la historia del mundo..."

"Nuestros geos en Francia", por P. J. Ramirez
Diario 16, 23 de Octubre de 1983.
Comentaba anteayer una persona sensata y moderada... El estado de derecho tiene que ser un instrumento al servicio de la ética humana; cada vez que las leyes se convierten en un obstáculo para la acción de la justicia, se está dando la razón al anarquismo. A Barrionuevo no había que cesarle por estar consintiendo acciones irregulares en el sur de Francia, sino por cosechar tan pocos éxitos, a pesar de la buena voluntad con que ejerce el cargo. ¿Existe alguna fuerza política o social de cierta relevancia dispuesta a reclamar la cabeza de Gonzalez por ésta circunstancia? Desde luego que no.

"Crece el prestigio del gobierno". Por P. J. Ramirez
Diario 16, 15 de Enero de 1984.
... si los ventitantos que ésta vez han conseguido escabullirse, sienten en los próximos meses el acoso, no solo del GAL, sino también de la Gendarmería, va a ser muy dificil seguir planeando atentados al otro lado de la frontera... Por fin los hechos demuestran que hay alternativas eficaces a la frustrante exhortación a la paciencia que era endémica en
nuestra clase política...
. . .

NOTA: Toda esta información ha sido extraída de internet, por tanto no está contrastada con los originales publicados en Diario 16.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Este pedro ojete no sera el que salio con unos encapuchados de eta pidiendo mas autodeterminacion para estos
Este tio solo demuestra que esta al sol que mas le calienta,antes no habia internet y era un poco mas dicifil acudir a las emerotecas
Desde lluego demuestra que vende sus condiciones si le interesan y a su madre si ofrecen ganancias
Esta gente esta haciendo lo mismo que desde algunas madrazas hacen lanzar odio,mentira,desinformacion e intentando crear yiahistas cristianos
Periodismo de imaginacion

JRMora dijo...

Una viñeta sobre la peli ( Puede ser usada para posts)
Leí tu post sobre la peli ( las dos partes )
Saludos
http://static.flickr.com/115/295913270_c41577191d.jpg

JRMora dijo...

Ops...solo leí una...
Esto promete

Flashman dijo...

Que a éste individuo le tengan algunos como referente periodístico o incluso intelectual da fe de su parca expectativa vital. Hoy día solo puede convencer al ya convencido de antemano.

192muertos-192mentiras dijo...

Anónimo: buena definición "periodismo de imaginación". O periodismo de falsificación.

Jrmora: gracias por la viñeta, me gustó y me hizo gracia. La pongo en la próxima entrada.

Flashman: ya sabes, la fé no atiende a razones.

Anónimo dijo...

No os parece que al miserable este y a la cope(condena perpetua)le pasa como al zorro con el correcaminos

192muertos-192mentiras dijo...

Bueno, anónimo, un poco sí, la verdad.

jaime dijo...

"Toda esta información ha sido extraída de internet, por tanto no está contrastada con los originales publicados en Diario 16"

¿Puedes explicar esta frase que has puesto al final del blog? ¿Que significa exactamente "extraida en internet"?¿Puedes poner el link?

192muertos-192mentiras dijo...

Jaime, estas informaciones llevan meses circulando por internet, mucho antes de que se comenzase a publicar este blog. La información que yo tengo acerca del GAL es resultado de unos cuantos recortes que he ido recogiendo a lo largo de los últimos 2 años.

Este post recopila una información que ya aparecido más veces en internet, por ejemplo, de forma reciente, aquí, en libertad digital.

Comentario nº 108

Si consigo los ejemplares de Diario 16 en los que figuran estos escritos de PedrOjete no dudaré en ponerlos aquí.

Al-Duende dijo...

Si así de buena es la primera parte no queda otra que esperar ansioso la segunda, la tercera y las que se dejen caer.

Buenos recortes, 192, así se hace, restregando en la cara de los constitucionalistas de hoy sus dictatofilias de ayer.

192muertos-192mentiras dijo...

Gracia, al-duende. Mi único mérito es haber guardado convenientemente las cosas que he ido encontrando respecto al GAL en internet. Tenía los recortes algo olvidados, pero la película del falsario PedrOjete me ha refrescado la memoria.

saludos.

jaime dijo...

¿Nos estas diciendo que tu fuente es un tal "papa" que dejo eso escrito en ese blog y que tu no tienes los originales para que podamos ver una copia escaneada de los artículos?
Dices que si consigues los originales no dudarás en ponerlos aquí.
¿No debería hacerse esto al revés, primero tener las pruebas y luego acusar?

192muertos-192mentiras dijo...

Jaime, mi fuente no es "un tal papa". Estos escritos se le han echado en cara a PedroJeta en numerosas ocasiones. Todavía no ha desmentido ninguno.

jaime dijo...

Tu sabes que es bastante improbable que pedrojota o cualquier otro personaje público se dedique a desmentir lo que sale en internet, sobre todo si la fuente es anónima.
Todos conocemos las ventajas de internet para distribuir información, pero también sabemos que es la mayor fuente mundial de bulos y mentiras. Seguro que no quieres que te cataloguemos dentro de este apartado.
¿Conoces alguna de esas webs en internet que muestre el original de esos artículos?

192muertos-192mentiras dijo...

Jaime, no sólo circulan por internet, hay periodistas que se han hecho eco de estas citas y se las han echado en cara a PJ.

Como ya he dicho más arriba, esta entrada es fruto de un recorte que copié de internet hace meses y recoge una información que ya he visto publicada en distintas páginas en numerosas ocasiones. Cuando copié el recorte ni siquiera pensaba en su posible publicación, tan sólo me interesaba a nivel personal, por lo que no copié el enlace.

De todas formas, insisto, en cuanto disponga de los originales publicados en Diario 16 (si existen) los verás aquí publicados. Lo tengo más fácil de lo que pensaba: en la hemeroteca de la Universidad de Salamanca disponen de todos (o casi todos -puede que falte alguno- según me han dicho) los ejemplares publicados por Diario 16 microfilmados y digitalizados desde el inicio de su publicación. Es sólo cuestión de encontrar un poco de tiempo y echar un vistazo. Esta semana me temo que me será imposible, pero intentaré comprobarlo lo antes posible.

Anónimo dijo...

Este es un viejo bulo que corre después de que EL PAIS manipulara algunos articulos de PJ allá por el año 96. Te copio la respuesta de EL MUNDO que por una vez está fuera de toda duda. S2

Lo que Pedro J. Ramírez decía de los GAL en 1984
Texto íntegro de los artículos burdamente manipulados por «El País» para hacer creer que el director de EL MUNDO apoyaba la «guerra sucia»
PEDRO J. RAMIREZ

Para vergüenza de «El País» estas dos páginas serán estudiadas en las universidades y escuelas de periodismo como ejemplo de manipulación informativa. Pocos casos habrá tan claros de cómo un medio trata deliberadamente de engañar a sus lectores para intentar desprestigiar a alguien falseando la verdad.

Bajo el epígrafe «Pedro J. Ramírez y los GAL» recuadrado en primera página y reproducido en el interior a tres columnas, «El País» incluía ayer cinco fragmentos de textos de los años 83 y 84 con los que pretendía demostrar que el hoy director de EL MUNDO respaldaba en aquella época el terrorismo de Estado. Los tres primeros fragmentos nada podían tener que ver con los GAL, pues están fechados en octubre del 83 y la primera acción de los GAL, el secuestro de Marey, no se produjo hasta diciembre. Se trata de textos relacionados con el fallido intento de los GEOS de liberar a Martín Barrios, en los que se critica al Gobierno por mentir a los ciudadanos inventando que hubo un choque fortuito con Larretxea y se le invita a legislar sobre el «derecho de persecución» al otro lado de la frontera.

Es obvio que cuando «Diario l6» -el periódico que con más denuedo había defendido el Estado de Derecho frente al golpismo militar- aseguraba en un editorial que había que «terminar con ETA de la forma que sea», todo el mundo consideraba implícito que se refería a hacerlo dentro de la legalidad. En todo caso, hacer cualquier extrapolación de estas palabras a lo que sucedió después, como hace «El País», es ya una zafia manipulación, pues en esas fechas sólo el Gobierno y tal vez algunos de sus amigos sabían que se estaban preparando los GAL.

Pero todo esto es «peccata minuta» comparado con el inmoral falseamiento del contenido de los dos únicos artículos de Pedro J. Ramírez que efectivamente se referían a los GAL. Por eso los reproducimos íntegros, junto a sus respectivas glosas en «El País». Cualquier lector no ya imparcial, sino sencillamente dotado de discernimiento, podrá comprobar que los artículos decían exactamente lo contrario de lo que da a entender el resumen de «El País».

En el caso del titulado «Crece el prestigio del Gobierno» la trampa es tan grosera que una serie de frases elogiosas hacia la primera gran redada de la Policía francesa contra la cúpula de ETA se presentan como referidas al asesinato de «Txapela». La mala fe de «El País» queda doblemente en evidencia si se observa que la única vez que en el artículo se menciona al GAL es bajo el calificativo del «siniestro GAL» y que la única referencia a la muerte de «Txapela» es para advertir que el problema de ETA no se podrá resolver nunca mediante la violencia.

En el caso del artículo «La antesala del fascismo», hasta los más obcecados detractores del director de EL MUNDO tendrán que reconocer que hace estrictamente honor a su título y advierte del riesgo de que la demanda de «mano dura» de la derecha de entonces derivara en un quebrantamiento del Estado de Derecho en la lucha contra la delincuencia y el terrorismo. Basta repasar su profético último párrafo, omitido, por supuesto, por «El País», para darse cuenta de que se trata de hecho de un rotundo alegato contra los GAL a las pocas semanas de su irrupción: «Barrionuevo debe ser consciente de que tiene ante sí una fiera insaciable… ¿Cuál será el siguiente paso? ¿La impunidad para el policía que torture a un terrorista?… Cuidado, cuidado. Todo eso es la antesala del fascismo».

EL MUNDO invita a profesores universitarios, columnistas especializados en medios de comunicación, asociaciones de periodistas y demás expertos -¿se atreverá a hacerlo el Defensor del Lector de «El País»?- a emitir su opinión sobre el significado de estos artículos, la falaz interpretación con que han sido presentados y la utilización que Jesús Polanco y Juan Luis Cebrián han hecho de su periódico para intentar desprestigiar a quienes hemos aportado información documentada sobre sus inaceptables negocios en Sudamérica con dinero público.

Crece el prestigio del Gobierno

PEDRO J. RAMIREZ (15-1-84)

El Gobierno socialista vive horas de serena euforia y es comprensible que así sea. El espectacular viraje de la actitud francesa con respecto a los terroristas etarras residentes en su territorio y la completa renovación de la llamada «cúpula militar» han supuesto en tan sólo una semana una sustantiva mejora en el horizonte de los dos grandes problemas que, interconectadamente, condicionan la estabilidad del sistema democrático en España.

Hasta los más enconados adversarios del PSOE y su Gobierno han de reconocer que por primera vez desde el comienzo de la transición existe la fundada sensación de que el poder político está incidiendo con éxito en la diabólica espiral «terrorismo-cuestión militar». Es decir, que se ha pasado de la defensiva a la ofensiva, hasta conseguir que no sea el Estado -como hasta ahora venía sucediendo-, sino ETA y las minorías involucionistas quienes se batan en retirada.

La importancia de la superredada efectuada en el sur de Francia en la madrugada del martes no estriba tanto en sus resultados como en su presumible génesis y en la filosofía que entraña. El descabezamiento quizá definitivo de los «poli-milis» de la VIII Asamblea -irreductibles por la vía de la negociación emprendida por Rosón y Bandrés y responsables del asesinato del capitán Martín Barrios- y la retirada de la circulación de algunos relevantes miembros de la directiva de ETA militar son datos que tienen un gran valor en sí mismos; pero aún lo tiene más el hecho de que la hasta ahora tan indolente maquinaria policial francesa se haya movido al fin como consecuencia del éxito de una gestión personal y directa de Felipe González ante François Mitterrand.

Durante su septenato Giscard escuchó nuestras reclamaciones como quien oye llover, personificando en Adolfo Suárez su actitud despectiva hacia los españoles. Mitterrand hizo otro tanto con Calvo Sotelo, y ya empezaba a calar la idea de que ni siquiera con el «compañero» González en el poder iban a cambiar las cosas, pues la doctrina oficial francesa -un tanto cínicamente expresada por el embajador Guidoni- continuaba siendo la de que la solución del problema etarra estaba en Bilbao y no en Bayona.

Los propios gendarmes han demostrado la falsedad de ese enunciado. Por muchos registros domiciliarios que se hicieran de este lado de la frontera nunca aparecerían de una tacada seis peces gordos como los facturados por Francia hacia el Caribe. Es cierto que la lista de los buscados incluía hasta treinta nombres, pero -en contra de lo que se ha dicho- un éxito inicial de un 20 por 100 no está nada mal en este tipo de operaciones, máxime si se tiene en cuenta que hacía varios días que se comentaba la inminencia de algo parecido, dando pie a que los jefes de ETA tomaran precauciones.

La clave de la cuestión radica ahora en que estamos ante un cambio real de la actitud policial francesa y no ante un mero gesto aislado. Si los veintitantos dirigentes terroristas que esta vez han conseguido escabullirse sienten durante las próximas semanas, durante los próximos meses, el acoso no sólo del siniestro GAL, sino también de la Gendarmería, va a resultarles muy difícil seguir planeando atentados al otro lado de la frontera, pues tendrán que dedicar la mayor parte de su ingenio y energía a tareas de ocultamiento y autoprotección.

Esta impresión es, por supuesto, compatible con la existencia de un riesgo real de que ETA realice algún atentado de gran envergadura en las próximas fechas. Muchas veces he explicado el carácter eminentemente psicológico de esta guerra, tan esencialmente sucia como todas las demás; y ellos necesitan desesperadamente hacer algo que difumine su actual aura de derrota.

Cualquier triunfalismo sería, pues, precipitado. La estremecedora imagen que hoy publicamos de la viuda de Txapela, blandiendo el hacha y la serpiente en un arranque de rabia y de dureza sólo concebible dentro de la etnia vasca, es toda una señal de advertencia de que el problema de ETA no se reduce estrictamente a desbaratar una banda armada.

Pero en éste como en tantos otros grandes problemas nacionales, lo importante no es tanto la situación como la tendencia. El gran mérito de Felipe González en este asunto estriba en estar sacudiendo esa especie de fatalismo, esa crónica sensación de impotencia, que iba apoderándose del cuerpo social, con respecto a la cuestión terrorista. Por fin los hechos demuestran que existen alternativas eficaces a la frustrante exhortación a la paciencia que venía haciéndose endémica en nuestra clase política.

Estoy seguro de que en ningún otro lugar se estará valorando todo esto tan positivamente como en los acuartelamientos de las Fuerzas Armadas. Hacía tiempo que lo que la inmensa mayoría de nuestros militares profesionales anhelaban era una exhibición de eficacia por parte de los gobernantes en la lucha antiterrorista. La impresión que de Felipe González y sus ministros se tiene en el seno del Ejército concuerda cada día más con la afortunada definición -«jóvenes nacionalistas»- que de ellos hizo hace un año la Prensa norteamericana. Ya se sabe que en la milicia se respetan mucho más los hechos que las palabras.

Este telón de fondo de los éxitos antiterroristas es una de las claves para entender la desaparición del síndrome golpista de la vida política española y también el clima de sosegada disciplina con que se está asimilando la reforma militar, aun cuando ésta implica significativos sacrificios individuales y colectivos en el seno de las Fuerzas Armadas.

Tras el explícito aval otorgado por el Rey el Día de la Pascua Militar y tras la sustitución de los cuatro miembros de la JUJEM, la autoridad del Gobierno dentro del Ejército ha quedado más reforzada que nunca. Téngase en cuenta que la anterior «cúpula militar» se constituyó bajo los efectos amedrentadores que para la débil clase política ucedista tuvieron el 23-F y sus secuelas.

Tal vez por eso a Lacalle Leloup siempre se le miró con recelo, reparando quizá con obsesión injustificada en las connotaciones semánticas de su segundo apellido. El que su sustituto se llame Liberal no deja de ser una anecdótica pirueta de la historia, pero viene a coincidir con la interpretación más generalizada del relevo.

Todos estos datos, unidos a la seriedad y sentido común con que continúa enfocándose la política económica, realzan el prestigio del equipo gubernamental ante el ciudadano medio. Al mismo tiempo, le otorgan mayor margen de impunidad en aquellas parcelas en las que la gestión es menos satisfactoria.

Con tal de que se meta en cintura a los etarras, se consiga que los militares dejen de dar sustos y a poco que la economía mejore, la opinión pública parece dispuesta a mostrarse bastante indulgente en casi todo lo demás. En parte porque, como expliqué hace quince días, la nuestra es ya una «democracia aletargada», y en parte, también, porque para tratarse de 1984, y teniendo en cuenta todo por lo que hemos tenido que pasar, el trato no está nada mal.

El «resumen» de «El País»

«El País» extractaba ayer este artículo de Pedro J. Ramírez de la siguiente forma:

«Nuevo artículo de Ramírez. Su título, «Crece el prestigio del Gobierno». Se refería al entierro del etarra Mikel Goikoetxea Txapela, asesinado por los GAL. Y decía: «Por fin los hechos demuestran que existen alternativas eficaces a la frustrante exhortación a la paciencia que venía haciéndose endémica en nuestra clase política». Ramírez observaba cómo estos hechos repercutían favorablemente en los patios de armas: «Estoy seguro de que en ningún otro lugar se estará valorando todo esto tan positivamente como en los acuartelamientos de las Fuerzas Armadas. Hacía tiempo que lo que la inmensa mayoría de nuestros militares profesionales anhelaban era una exhibición de eficacia por parte de los gobernantes en la lucha antiterrorista (…) Ya se sabe que en la milicia se respetan mucho más los hechos que las palabras».

La antesala del fascismo

PEDRO J. RAMIREZ (25-3-84)

Tal y como estaban las cosas, fue justo y conveniente que la UCD perdiera el poder. Lo malo es que también perdió la oposición, en beneficio de un planteamiento mucho más radicalmente derechista y dando pie a una crispación de la vida pública, cada día más palpable.

Política y periodísticamente, la contestación al Gobierno socialista está orquestada de acuerdo con los más genuinos principios de aquello que vino en llamarse el «franquismo sociológico». El evidente aunque limitado incremento de la delincuencia viene siendo manipulado al servicio de una ofensiva sin escrúpulos, en la que se reivindican unos conceptos de «paz» y «orden» muy similares a los vigentes en el antiguo régimen.

De acuerdo con el esquema reflejado en los editoriales de los dos vetustos colegas que cada mañana compiten por arrebatarle lectores al diario El Alcázar, la sociedad española se divide en «gentes de orden», «maleantes» e «intelectuales marxistas». Según esa teoría, desde hace varios años, y en especial desde la victoria electoral del PSOE, los «maleantes» no dan abasto violando, robando y asesinando con total impunidad a las «gentes de orden», gracias al libertinaje moral, social y legal patrocinado por los «intelectuales marxistas».

La receta que se propone es bien sencilla. A los «maleantes» -sean terroristas, sean simples chorizos- hay que combatirlos con las armas en la mano, devolviendo a las Fuerzas de Seguridad, y especialmente a la esforzada Benemérita, la suficiente confianza como para recurrir a la vieja tradición de disparar primero y preguntar después. Además hay que neutralizar su caldo de cultivo, persiguiendo el consumo de drogas -sin distinción entre el «caballo» y el «porro»-, la homosexualidad, la pornografía y demás formas de degeneración humana. En cuanto a los «intelectuales marxistas» -concepto que, por supuesto, incluye a casi todas las voces liberales de la cultura y el pensamiento español actual-, ya va siendo hora de ponerlos en su sitio, aunque para ello haya que recurrir -con idéntico estilo y hasta con las mismas plumas imperantes hace veinte años- a todo tipo de insultos, calumnias y mezquindades.

Por fin la derecha española -la montaraz, la genuina, la que periódicamente se autodestruye- parece haberse reencontrado con su lenguaje. Y es que en los primeros seis meses de poder socialista -fundamentalmente a instancias de esos tibios «compañeros de viaje», los democristianos del PDP- el énfasis de la crítica al Gobierno se centraba en la acusación de que bajo su mandato se estaba produciendo un «recorte» de las libertades. Como divertimiento para salones de familias ricas no estaba mal pensado -Fraga, Robles Piquer, Arespacochaga: esos esforzados paladines de los derechos humanos y la libertad de expresión-, pero, naturalmente, no se lo creían ni ellos y a sus bases el asunto les dejaba más bien frías.

Ahora es otra cosa, pues de lo que se trata es de protestar por la ola de degradación que nos invade, por la erosión de los valores tradicionales de la familia y por la demoniaca conjura marxista para desplazar al reino de Cristo de la católica España, mancillando al mismo tiempo la sagrada unidad de la patria. Los mismos que anteayer tildaban al Gobierno de totalitario, hoy lo tachan de permisivo y reclaman que ponga en marcha el «rodillo socialista» hasta aplastar a toda esa calaña de navajeros, drogotas, punkies y etarras que contaminan nuestras calles.

Aniquilada por blandengue la UCD, provisionalmente desvanecido el burdo espejismo golpista, la España eterna, la derecha de toda la vida, está vertebrándose para pedir lo que ha pedido siempre: ¡mano dura! Con el dinero de todos los empresarios Carlos Ferrer -quién lo iba a decir hace años, tan inglés él en apariencia- financió primero el partido del catastrofismo e intenta financiar ahora el periódico del catastrofismo. Es la teoría del cuanto peor mejor, con la palabra «libertad» como careta. Resulta que el PSOE es el «totalitario», pero el poder se transmite en la CEOE por cooptación -Cuevas-Chernenko- de idéntica manera a como sucede en la nomenklatura soviética. Resulta que el PSOE es el que coarta el derecho a la información y la libertad de la empresa informativa -que de hecho lo hace-, pero son los mismos supuestos paladines de la «economía de mercado» los empeñados en censar y controlar a la profesión periodística mediante un nuevo carnet franquista.

Lo que, por supuesto, no están dispuestos a admitir los altos funcionarios de la patronal es que uno de los elementos que más coadyuvan a la escalada en la inseguridad ciudadana es la fidelidad del Gobierno a una política económica tan acorde con sus intereses como, en mi opinión, acertada. Cuando uno de cada cinco españoles está en paro -dos millones y medio de desempleados en total- es inevitable que, con drogas o sin ellas, con una u otra ley de Enjuiciamiento Criminal, exista una minoría que elija la senda de la delincuencia. Es uno de los costes de esta estrategia de ajuste, ortodoxamente capitalista y liberal, basada en dar prioridad a la lucha contra la inflación y a la reconversión industrial, frente a la alternativa de crear artificialmente puestos de trabajo.

Si el Gobierno alcanzara los ochocientos mil nuevos empleos prometidos, sin duda que disminuiría la delincuencia. ¿Y de qué manera conseguirlo? Friendo, aún más, a impuestos a las clases altas y medias. ¿Están la CEOE, las organizaciones de comerciantes, los autopatronos, dispuestos a que se emprenda esa vía, auténticamente socialista, basada en el elemental principio de quitarles a los ricos y darles a los pobres?

¡Qué cosas pregunto! Naturalmente que no están dispuestos. La derecha española quiere todas las ventajas del sistema de libertades, pero ninguno de sus inconvenientes. Economía de mercado, pero con gendarme incorporado. Y han creído encontrar su hombre, su «caballo de Troya», en el impulsivo e ingenuo ministro Barrionuevo, al que no cesan de llenar de elogios, mientras vilifican al titular de Justicia, Fernando Ledesma.

Uno y otro representan los dos polos de esa conveniente tensión entre idealismo y realismo que cabe esperar de un proyecto político mínimamente renovador. Si Ledesma se ha equivocado, como parece que así ha sido, en la oportunidad y literalidad de la reforma de la ley de Enjuiciamiento Criminal -que no en el fondo del asunto-, también lo hizo Barrionuevo con el «peinado» del barrio del Pilar o con la pretensión de convertir a los arrendatarios de pisos en confidentes policiales. El verse obligado a rectificar una decisión mal calculada no basta para descalificar a unos políticos que inevitablemente tenían que pagar su bisoñez administrativa.

Hoy por hoy el riesgo que planea sobre la democracia española es que se rompa el punto de equilibrio y la libertad empiece a ser sistemáticamente sacrificada en aras del principio de autoridad. Felipe González ha comentado muchas veces que el orden público puede ser en España el verdadero talón de Aquiles de un Gobierno de izquierdas y, por otra parte, sería absurdo negar que en la opinión pública va abriéndose paso un clima distinto al imperante en los ilusionados momentos fundacionales del nuevo régimen.

Hace cinco años la emboscada de Pasajes habría suscitado un debate parlamentario con el «terrorismo de Estado» a vueltas. Son ya tantas las iniquidades cometidas por ETA que, hoy por hoy, muchísimos ciudadanos de muy diversa ideología están dispuestos a aprobar a ojos ciegos lo ocurrido, considerando totalmente secundario el análisis de si hubo o no oportunidad de capturar vivos a los miembros del comando acribillado por el GEO. Mucho me temo que si se hiciera una encuesta rigurosa sobre los crímenes del GAL en el País Vasco-francés, el resultado sería todo un espaldarazo de la opinión pública, incitándole a proseguir su macabra escalada de represalias.

¿Qué tiene de extraño en este contexto de terror contraterrorista que los datos de todos los ciudadanos estén siendo almacenados, como hoy se explica con todo detalle en este periódico, en la red informática de los Cuerpos de Seguridad del Estado y que baste un «error burocrático» para reactivar la memoria de ese león durmiente que es el «Estado policía» y que, digan lo que digan las leyes de cada momento, siempre considerará el activismo político como un delito a reprimir?

Barrionuevo debe ser consciente de que tiene ante sí una fiera insaciable. Hoy le piden la persecución del «porro» -¿cuántos han fumado él y sus colegas del Consejo de Ministros?-; mañana, el acoso de vagos, homosexuales y drogadictos, mediante la reposición de la siniestra ley de Peligrosidad Social. ¿Cuál será el siguiente paso? ¿La impunidad para el policía que torture a un terrorista? ¿La vista gorda para el ciudadano que trate de linchar a un delincuente? ¿La medalla del mérito civil para quien mate a un atracador? Cuidado, cuidado. Todo eso es la antesala del fascismo.

El «resumen» de «El País»

El extracto que hacía «El País» de este artículo era el siguiente:

«También firmado, el artículo «La antesala del fascismo», glosaba la actuación de la Policía en Pasajes, con el resultado de cuatro terroristas muertos: “Hace cinco años la emboscada de Pasajes habría suscitado un debate con el terrorismo de Estado a vueltas. Son ya tantas las iniquidades cometidas por ETA que, hoy por hoy, muchos ciudadanos de muy diversa ideología están dispuestos a aprobar a ojos ciegos lo ocurrido, considerando totalmente secundario el análisis de si hubo o no oportunidad de capturar vivos a los miembros del comando acribillado por el GEO. Mucho me temo que si se hiciera una encuesta rigurosa sobre los crímenes de los GAL en el País Vasco francés, el resultado sería todo un espaldarazo de la opinión pública, incitándole a seguir su macabra escalada de represalias”».

Anónimo dijo...

Por lo demás, la manipulación es realmente burda, y no deja en muy buen lugar a todos aquellos que se hace eco de ella sin consultar las fuentes originales...

Por ejemplo, se cambia la frase: "si los veintitantos dirigentes terroristas que esta vez han conseguido escabullirse sienten durante las próximas semanas, durante los próximos meses, el acoso no sólo del siniestro GA..." por "si los ventitantos que ésta vez han conseguido escabullirse, sienten en los próximos meses el acoso, no solo del GAL" esto es, se elimina de un plumazo el adjetivo siniestro.

En fin, que podemos esperar de alguien que utiliza el muy losantiano concepto de "Pedrojete". Si es que unos y otros sois tan parecidos...

192muertos-192mentiras dijo...

Usuario anónimo, ten paciencia. Espero tener en breve copia de los documentos originales.

Anónimo dijo...

Ok tendré paciencia, gracias por responderme y por aceptar las críticas, llegué a tu post a través de otro blog y en ese sí que me han borrado dos veces el mismo comentario.

A ver qué encuentras en las hemerotecas. Te diré que yo todavía recuerdo la refutación original de El mundo, allá por el 96, ya que me abrió bastante los ojos respecto a como EL PAIS también puede manipular (aunque sigo leyendo los dos). En el articulo original (edicion impresa) aparecían en foto los originales de Diario 16, así que no creo que El mundo mintiera en esa transcripcion. Si aun y asi me demuestras que mintió, chapeau.

Por otra parte, el asunto creó mucha polémica entre los lectores de El pais, que recibió muchas cartas de protesta, incluso el defensor del lector tuvo que hacer referencia a ello. Lo recuerdo muy bien porque como te digo me abrió los ojos (yo por aquel entonces sólo leía habitualmente ese periódico)

s2

pakillomonge dijo...

m parece mui raro k todos los comentarios k t dejan sean justo como tu piensas, espero k en lugar d borrar este contestes a las preguntas k t voi a acer:
no t parece un poco hipocrita k precisamente los k se las dan d buenos y d buscar la paz son precisamente los k organizaron los gal??
k lo organice la derexa k esta todo el dia pidiendo muerte a los terroristas lo entiendo pero k lo aga la izkierda no lo entiendo.
y menos entiendo k se aprovecharan de los fondos reservados para incharse los bolsillos akellos k presisamente son tan buenos socialistas.
m gustaria k m respondieras a todo esto,k se ve k tu tienes mui claro ya ke en tu pagina solo aces mencion a ese pedroojete como tu llamas. a mi lo k ese pedro ojete iciera no m importa muxo lo k si m importa eske el dinero d mis impuestos se gaste en lujitos para esos "socialistas" y creo k cualkier socialista d verdad no esta representado por esa gentuza y por eso mismo tenian k ser ellos mismo los k criticasen a esos impostores k no son ni sicialistas ni nada por eso no entiendo porke los tapas tanto aciendo mencion a ese pedroojete k lo unico k a exo es escribir articulos